La industria de alimentos y bebidas reunida en Panamá para impulsar la armonización regulatoria, la sostenibilidad y la innovación en la región
- Panamá fue el escenario del XXVI Encuentro de la Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB).
- El encuentro reunió a más de 80 representantes de 16 países para abordar el debate sobre etiquetado frontal, sostenibilidad e innovación alimentaria.
Ciudad de Panamá, 17 de abril de 2026. La capital panameña reunió a los líderes de la industria de alimentos y bebidas de América Latina y el Caribe durante dos días en el XXVI Encuentro de la Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) para abordar los desafíos más urgentes del sector.
La apertura oficial del Encuentro contó con la presencia del ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, quien advirtió que la disparidad regulatoria entre países de la región sigue siendo uno de los mayores frenos para el desarrollo competitivo de la industria alimentaria.
«La diversidad de regulaciones entre países representa uno de los principales retos para la industria, por lo que este tipo de diálogos resulta clave para avanzar hacia una operación más eficiente», afirmó el ministro.
Moltó identificó a Panamá como el escenario natural para este tipo de conversaciones: un hub logístico y comercial que, por su posición geográfica y su arquitectura de apertura económica, reúne condiciones únicas para articular una agenda regulatoria común en la región.
Camilo Montes, presidente de ALAIAB, reafirmó: «La integración regional es un activo estratégico que debemos proteger. Esta reunión es una oportunidad para convertir el diálogo en acción y avanzar en soluciones que fortalezcan nuestra competitividad e integración».
Armonización regulatoria: una prioridad para Centroamérica
Centroamérica atraviesa un momento decisivo en materia de regulación alimentaria. Varios países de la subregión tienen en curso procesos legislativos sobre etiquetado frontal que, de no coordinarse, podrían generar marcos normativos incompatibles entre sí, con consecuencias directas sobre el comercio intrarregional y la competitividad del sector.
Ante este escenario, ALAIAB reafirmó su compromiso con la armonización regulatoria en el marco del SIECA como el camino técnicamente sólido y políticamente coherente para la región. La industria no solo está dispuesta a participar en ese proceso: está preparada para contribuir con evidencia científica, capacidad técnica y visión de largo plazo.
Sostenibilidad, innovación y evidencia científica
El debate regulatorio no fue el único tema en agenda. ALAIAB presentó sus tres ejes estratégicos para el sector: sostenibilidad, innovación y evidencia científica.
En materia de sostenibilidad, la industria latinoamericana de alimentos y bebidas avanza en una agenda integral que abarca el uso responsable del agua, la gestión de envases hacia modelos de economía circular y la reducción de la huella ambiental a lo largo de toda la cadena de valor. ALAIAB reafirmó que la sostenibilidad no es una exigencia externa, sino un compromiso que el sector ha incorporado como parte central de su modelo de negocio y de su contribución al desarrollo de la región.
La evidencia científica fue reivindicada durante el Encuentro como el fundamento indispensable de cualquier política pública alimentaria efectiva. Para ALAIAB, tanto las decisiones sobre etiquetado y nutrición como las relativas a sostenibilidad, comercio e integración regional ganan en legitimidad y durabilidad cuando se construyen sobre datos sólidos, consenso técnico y visión integral. «La ciencia no es un argumento de parte: es el lenguaje común que nos permite avanzar con certeza en un entorno regulatorio cada vez más complejo», afirmó Montes.
El tejido productivo regional
Según datos de ALAIAB, unas 435.950 empresas operan en el sector en toda América Latina, de las cuales el 96% son micro, pequeñas y medianas, lo que representa la columna vertebral del tejido productivo regional.
El sector genera 7,09 millones de empleos directos, con un efecto multiplicador de 4,17 empleos indirectos por cada puesto creado, y aporta 285.244 millones de dólares al PIB regional.
En Centroamérica, los datos del SIECA revelan que uno de cada cinco dólares que la región vende al mundo proviene de la industria de alimentos y bebidas, con exportaciones sectoriales que superan los 9.700 millones de dólares anuales. El 46% de ese comercio ocurre dentro de la propia región.