El rol de los edulcorantes bajos/sin calorías en una dieta saludable: ¿Qué muestra la ciencia?
Por Laura Miranda, Laura Miranda, Coordinadora Regional LATAM en la Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA)
Ante el aumento de la obesidad y las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ENTs), se necesitan formas prácticas de reducir el consumo de azúcar y calorías. Una herramienta útil en la dieta son los edulcorantes bajos/sin calorías, y aquí explicamos por qué.
¿Qué son los edulcorantes bajos/sin calorías?
Son ingredientes que tienen sabor dulce, con pocas o sin calorías, lo que reducen el contenido energético de alimentos y bebidas sin sacrificar el sabor. Se usan en varios productos: refrescos, chicles, yogures, postres y como edulcorantes de mesa.
Las autoridades sanitarias mundiales recomiendan reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10%, incluso al 5% del total de energía diaria, los edulcorantes bajos/sin calorías desempeñan un papel útil para ello (Sievenpiper et al, 2025)
¿Son seguros los edulcorantes bajos/sin calorías?
Si, están entre los ingredientes más estudiados del mundo. Organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Administración de Alimentos y Medicamentos en EE.UU. (FDA), y el Comité Mixto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Salud (OMS) de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) han confirmado su seguridad.
En sus revisiones exhaustivas, las autoridades establecen una Ingesta Diaria Aceptable (IDA), que es la cantidad segura de edulcorantes que se pueden consumir diariamente durante toda la vida l (Serra-Majem et al, 2018). Los estudios muestran de forma consistente que los niveles reales de consumo están muy por debajo de estos límites. (Martyn et al, 2018).
Apoyo en el control de peso
Cuando se usan en lugar del azúcar, los edulcorantes bajos/sin calorías reducen la ingesta calórica total (Rogers and Appleton, 2021. Esto apoya los esfuerzos para controlar el peso, especialmente cuando se combinan con una dieta equilibrada y un estilo de vida activo (Ashwell et al, 2020). Contrario a los mitos, los edulcorantes bajos/sin calorías no aumentan el deseo por lo dulce, si no ayudan a las personas a manejar su gusto por el sabor dulce (Bellisle, 2025).
También son una opción valiosa para personas con diabetes (Diabetes UK, 2018; ALAD, 2018; DNSG, 2023), puesto que no elevan los niveles de glucosa ni insulina en sangre y permiten disfrutar de alimentos dulces sin afectar el control glucémico control (Greyling et al, 2020).
Finalmente, los edulcorantes bajos/sin calorías también pueden contribuir a una buena salud dental cuando se usan en lugar del azúcar al disminuir la desmineralización dental (EFSA, 2011). Al no ser ingredientes fermentables, no se descomponen por las bacterias de la boca y no forman caries. (Jeong et al, 2024).
Profundiza en la ciencia de los edulcorantes bajos/sin calorías en International Sweeteners Association’s website.